Bailes de salón
El vals es, probablemente, el más elegante de los bailes de salón. Su característico ritmo de tres tiempos y su giro continuo lo han convertido en un clásico atemporal.
Aunque hoy nos parezca la esencia del refinamiento, cuando el vals se popularizó en Viena en el siglo XVIII resultó escandaloso: era el primer baile en el que la pareja se sujetaba de forma cerrada. Con el tiempo, y de la mano de compositores como Johann Strauss, se convirtió en el baile de los grandes salones europeos.
La clave del vals es su compás de 3/4: un tiempo fuerte y dos débiles («un-dos-tres»). Sobre esa base se construye el giro continuo que da al vals su sensación de movimiento envolvente. Existen variantes, como el vals vienés (más rápido) y el vals inglés o lento.
Además de su belleza, el vals enseña postura, coordinación y conexión con la pareja, y es la base de muchos otros bailes de salón. Es, también, el baile de las bodas y las ocasiones especiales.
Breakdance: del Bronx a los Juegos Olímpicos Las castañuelas: el instrumento que se baila
Aparece gratis en el directorio y llega a quienes buscan dónde bailar en León.
Añade tu academia